Echar novio
Una de las costumbres más típicas que ha existido en Cordovín en las Fiestas Navideñas y que desapareció hace muy pocos años era la que se denominaba “echar novio”. El día 31 de diciembre se sorteaban los mozos de la localidad entre las mozas y a cada moza le correspondía uno o varios novios, según el número de unos y otras, ya que también podía ocurrir que a cada mozo le correspondiera más de una moza. Los mozos salían de ronda esa misma noche y rodaban las ventanas de las mozas que les habían correspondido, cantando jotas y canciones típicas.
A la mañana siguiente, día de Año Nuevo, el mozo esperaba a su “novia” en el Pórtico de la Iglesia al pie de la pila del agua bendita, uniendo sus dedos mojados en dicha agua con los de la moza que le había correspondido (dar el agua bendita). De esta forma se confirmaba el hecho de ser novios durante ese día.
El novio, acompañado quizás por algún amigo más, acudía a almorzar a casa de la moza, siendo bien recibido por los padres de ésta. La fiesta continuaba, dentro de toda formalidad, con postres, licores, dulces y canciones.
Por la tarde el novio “sacaba a bailar” a su novia y de esta forma se cumplía con “el trámite” del noviazgo y dejaba libre a ella para que atendiera a sus verdaderos amoríos, si los tuviera.
Posible interpretación antropológica de esta costumbre: puede entenderse que las severas restricciones religiosas de esa época entre hombres y mujeres se vieran por un día aliviadas dentro de un marco familiar y moral. También era una escuela de formación doméstica con respecto a las tareas encomendadas a la mujer en dicha época: guisar la comida, presentar la mesa, servirla y todas las tareas que van en torno a la comida en familia.
Esta costumbre ha desaparecido, entendemos, porque la juventud se relaciona intensamente en la actualidad en discotecas, bares, fiestas y otros lugares propiciados por los medios de transporte y comunicación.
Pedir la colación
El día 24 de diciembre, por la mañana, los niños y niñas pequeños –hasta los siete u ocho años- salen de sus casas, con su cestita, a pedir la colación a sus familiares y amigos de los padres.
¿En qué consiste la colación?. En recibir cariñosamente en cada casa dulces y frutas. Los niños van haciendo acopio de todos estos regalos en sus cestas, que luego ofrecerán a sus padres y que serán parte de la cena de nochebuena.
Cuando los niños llegan a la casa del familiar o amigo de sus padres, les dicen: “Abuela, vengo a pedir la colación”, y en ese momento se crea un gran alborozo, mezcla de felicitación, de alegría del significado de la noche.
Esta costumbre pudiera surgir y conservarse en la actualidad como recuerdo de la colaboración de los niños para reforzar la escasa economía en la entrañable cena familiar.
Salidas a festejar en la Nochebuena
Antes de la cena de Nochebuena, los jóvenes y los niños salen a cantar villancicos por las calles de la localidad.
Después de la cena en familia de Nochebuena, los varones, en su mayoría, salen a los cafés y en esa fecha se suele jugar al mus ilustrado.
Comidas navideñas
La berza de cántaro, la compota, las migamorras, el picadillo, los puerros, el cordero asado, acompañadas por el vino de la localidad.
Otras costumbres
- Se coloca una estrella luminosa en la Torre de la Iglesia durante todas las navidades.
- La misa del Gallo.
- Besar la imagen del Niño Jesús después de todas las ceremonias religiosas.
- Pedir los aguinaldos por los niños en las casas de sus familiares el día de Reyes.
